Cómo aumentar tu patrimonio neto con hábitos financieros sencillos

No es lo mismo tener riquezas financieras que tener riqueza financiera. Tener riquezas es tener dinero. Puedes trabajar de 9 a 5 todos los días de tu vida y ganar mucho dinero. Hazlo y, sin duda, se te considerará «rico». Pero, ¿qué pasa con ese ingreso cuando dejas de trabajar? 

En nuestro camino hacia la libertad financiera, una pregunta esencial que debemos hacernos es por qué queremos más dinero. Si no tenemos suficiente dinero para financiar nuestra vocación en la vida, entonces no hemos alcanzado la riqueza financiera. Por eso, tener «riqueza» es diferente a tener «riquezas». La riqueza financiera significa poseer activos que generan dinero para ti y, al hacerlo, te permiten aprovechar tu tiempo para dedicarte a tu propósito.  

Conectar nuestras finanzas con nuestro propósito no es tan complicado a nivel conceptual. Todos tenemos una idea de cuánto dinero necesitaríamos para vivir la vida plena que imaginamos para nosotros mismos. Pero el hecho de saber lo que queremos lograr no significa que sepamos cómo hacerlo realidad. Hay pasos que nos llevan a esa libertad financiera que anhelamos. Después de todo, debemos aprender a caminar antes de aprender a correr. Dar pasos hoy para construir tu riqueza financiera solo te llevará a más oportunidades para construir riqueza mañana, lo que a su vez se traducirá en independencia y libertad. 

Los primeros pasos para alcanzar ese objetivo pueden resumirse en tres acciones y hábitos clave: 

  1. Determinar cuál es nuestro patrimonio neto.

  2. Hacer un seguimiento mensual de nuestro patrimonio neto.

  3. Establecer un objetivo para nuestro patrimonio neto.

Determina cuál es tu patrimonio neto

Calcular tu patrimonio neto es un primer paso fundamental para saber en qué punto te encuentras en el camino hacia la consecución de tus objetivos financieros.

Cuando pensamos en el patrimonio neto, podemos desglosarlo hasta llegar a lo que vale todo lo que poseemos. Como explica Kiplinger, tu patrimonio neto es la cantidad de dinero que tendrías si vendieras todos tus activos y pagaras todas tus deudas. 

Calcular tu patrimonio neto por primera vez puede requerir un poco de trabajo. Después de todo, hay muchos factores que deben tenerse en cuenta para obtener una visión lo más precisa posible de tu situación financiera. Pero, al igual que ir al dentista después de varios años sin hacerlo, el esfuerzo y el trabajo que supone este proceso merecen la pena por la salud financiera que te aportará. 

En primer lugar, reúne toda la información sobre tus activos. Calcula los importes que tienes actualmente en todas tus cuentas. Debes tener en cuenta las cuentas corrientes, las cuentas de ahorro, los certificados de depósito y los fondos de jubilación. También tienes que considerar el valor actual de mercado de tu vivienda, automóviles, antigüedades y joyas, así como el valor en efectivo de cualquier póliza de seguro de vida que puedas tener. Como regla general, si algo tiene valor hoy en día, debes incluirlo como activo.

En el lado de los pasivos de la ecuación, sumarás los saldos pendientes de las deudas que tengas. Una vez más, todo lo que debas se debe incluir en esta categoría. Por ejemplo, si tienes una hipoteca o cualquier otro préstamo, saldos de tarjetas de crédito o impuestos pendientes de pago, deberás contabilizarlos como pasivos. 

Con esta lista completa en mano, puedes calcular tu patrimonio neto al restar los pasivos de los activos. Si necesitas un modelo básico para empezar a introducir estos números, puedes utilizar una calculadora de patrimonio neto online. 

Haz un seguimiento mensual de tu patrimonio neto

Llevar un seguimiento de nuestro patrimonio neto es un hábito financiero que vale la pena desarrollar. Saber cuál es esa cifra ahora es tan importante como saber cuál será mañana. 

Como mínimo, lleva un registro mensual de tu patrimonio neto. Así podremos ver el impacto de las decisiones financieras que tomamos y nos responsabilizará de hacerlo mejor. Si compras un coche nuevo, por ejemplo, puedes esperar que tu patrimonio neto se vea afectado. Por el contrario, si acabas de pagar la última cuota de un préstamo que tenías pendiente, tus finanzas mejorarán. Solo sabrás cómo va tu balance si lo controlas. Una vez que empieces a llevar un control de tu patrimonio neto, sabrás si estás viviendo dentro de tus posibilidades o si, sin darte cuenta, estás saboteando tu camino hacia la riqueza. 

Establece un objetivo para tu patrimonio neto 

Ahora puedes basarte en lo que sabes y establecer objetivos fundamentados para tu futuro. Sea cual sea tu objetivo, una vez que conozcas el valor neto de tu patrimonio, te verás obligado a plantearte diferentes preguntas al respecto. 

Tu patrimonio neto puede crecer en función de las medidas que tomes en cada nivel de riqueza financiera. Los principiantes, por ejemplo, pueden mejorar su patrimonio neto analizando sus principales gastos y reduciéndolos o buscando formas de obtener ingresos de ellos. En niveles más altos de patrimonio neto, aumentarlo puede ser más complejo. En estos casos, tal vez invertir en un negocio sea la forma de incrementar sus ganancias. Sea cual sea tu patrimonio neto, es necesario reflexionar honestamente sobre las preguntas que te planteas al respecto para hacerlo crecer hasta su máximo potencial.

Siempre vale la pena comprometerse a desarrollar buenos hábitos. Cuando nos centramos en mejorar los hábitos fundamentales que influyen en nuestra riqueza personal, estamos dando los pasos necesarios para mejorar comportamientos que, en última instancia, nos ayudan a construir nuestro patrimonio neto.

¿Tienes algún otro hábito que quieras compartir? ¡Cuéntanos en los comentarios! Y no olvides suscribirte a nuestro blog para leer más artículos como este cada semana.

Este es un Post traducido de KellerInk, Publicación Oficial de Keller Williams.

Si quieres inscribirte a nuestro Blog  PULSA AQUÍ.

Buscamos Talento

Franquicia Keller Williams

Anterior
Anterior

Cómo cambiar tu perspectiva sobre el síndrome del impostor

Siguiente
Siguiente

Enseña para reclutar talento y hacer crecer tu negocio