Cómo cambiar tu perspectiva sobre el síndrome del impostor

Todos hemos padecido el síndrome del impostor en algún momento. Es esa voz en nuestra cabeza que nos dice que no sabemos lo que estamos haciendo, que no encajamos o que los demás son mejores que nosotros. Si la escuchamos demasiado, la duda puede invadirnos y dificultar nuestro avance ante cualquier reto profesional.

Por ejemplo, al escribir este artículo, estoy experimentando MUCHOS sentimientos. ¿Cómo puedo ofrecer una perspectiva distinta, mantener la profesionalidad y brindar información útil? La respuesta es sencilla: reformulando mis pensamientos de manera productiva. Estoy saliendo de mi zona de confort, y ¿no es ese el verdadero objetivo cuando queremos crecer profesionalmente?

Reconoce tu valor 

No naciste ayer; sabes mucho. Probablemente sabes lo suficiente de tu sector para que te consideren un experto. Sabes cómo tener una conversación con un cliente sobre tu propuesta de valor. Entonces, ¿por qué alguien con ese conocimiento puede sentirse como un impostor a punto de ser desenmascarado?

Según investigaciones, las personas con determinados tipos de personalidad (por ejemplo; perfeccionistas, personas altamente cualificadas o expertos) son las más afectadas por el síndrome del impostor. Si te identificas con estos tipos de personalidad, te ofrecemos algunos consejos para ayudarte a combatir tu auto-sabotaje.

Reconoce tus méritos cuando corresponda 

Si eres tu propio jefe, puede resultar difícil mantener un seguimiento de tus logros en el apuro por hacerlo todo. Sin una reunión semanal sobre el 411 con un gerente para hacer un seguimiento de tu trabajo, algunos logros pueden pasar desapercibidos. ¡No dejes que esto suceda! Crea una nota en tu móvil y lleva una lista actualizada de tus logros para que puedas leerlos cuando las cosas se compliquen. Cuando obtengas una buena reseña o un mensaje de agradecimiento de parte de un cliente, hazle una captura de pantalla y guárdala en un álbum en tu móvil para aquellos días en los que necesites un recordatorio del valor que aportas. Todos tenemos días malos, pero tener un «archivo de sonrisas» puede mejorarlo enseguida. Además, puedes mantener una reunión 411 semanal contigo mismo.

Cambia tu forma de pensar 

Al probar algo nuevo o afrontar un reto difícil, es fácil caer en la trampa de pensar que no somos lo suficientemente buenos. En lugar de pensar que te sientes incómodo porque te falta algo, intenta pensar que te sientes incómodo porque es algo nuevo. Piensa que eres un pionero, que abre nuevos caminos. Si te ayuda, imagina que eres un explorador de principios de siglo en un territorio desconocido. Los pioneros y exploradores son admirados por su coraje y valentía, entonces, ¿por qué no tú también?  Se requiere fortaleza para renunciar a un sueldo estable y dirigir tu propio negocio o desarrollar tus habilidades para satisfacer las exigencias de un mercado competitivo. ¡Mírate, abriéndote tu propio camino!

Pide retroalimentación

Siempre hay lugar para mejorar, pero no sabemos en qué podemos mejorar objetivamente sin pedir retroalimentación. Esto puede consistir en pedir opiniones online a los clientes, pedir a otros agentes que te den su opinión sobre tu propuesta comercial o incluso pedir consejo a los MREAs de tu red. Cuanto más intentes mejorar, más cómodo te sentirás. 

¡Acepta los cumplidos!

Tómate un momento para reflexionar sobre la última vez que recibiste un cumplido. Quizás alguien te dijo que apreciaba tu disposición a mostrarle UNA casa más, o que le gustaba tu atuendo ese día. No rechaces estas palabras amables, ¡acéptalas! Da las gracias y añade ese cumplido a tu «archivo de sonrisas» para la próxima vez que te sientas mal contigo mismo. Trabaja duro para internalizar esa autoestima. Ahora, ¡ve a por todas y cree en el pionero que llevas dentro!

Cree en el pionero que llevas dentro

Gracias por leer hasta aquí, mi voz interior no ha ganado esta vez. He alcanzado mi objetivo de salir de mi zona de confort para escribir un blog profesional y ofrecer ideas prácticas, a mi manera. Lo guardaré en mi «archivo de sonrisas» para el futuro. 

¿Cómo has superado el síndrome del impostor? ¿Tienes algún consejo adicional para compartir? ¡Nos encantaría que nos lo contaras en los comentarios! Y no olvides suscribirte a nuestro blog para leer artículos nuevos cada semana. 

Este es un Post traducido de KellerInk, Publicación Oficial de Keller Williams.

Si quieres inscribirte a nuestro Blog  PULSA AQUÍ.

Buscamos Talento

Franquicia Keller Williams

Anterior
Anterior

Make Time: Cómo enfocarte en lo que importa cada día

Siguiente
Siguiente

Cómo aumentar tu patrimonio neto con hábitos financieros sencillos